Ir al contenido principal

Ilusionarte: una iniciativa que impulsa el juego y la imaginación

Es un emprendimiento textil de Córdoba que elabora artesanalmente disfraces, trajes de princesa y de superhéroes. También fabrican kits de juguetes, de explorador, de peluquería de repostería y de arte.
A+ A-

“Ilusionarte” nació en 1998 de la mano de Laura Gutiérrez, cuando ayudó a confeccionar un disfraz de arlequín para su sobrino y sus compañeros de escuela. Hoy, es un emprendimiento textil dedicado a la elaboración artesanal de disfraces, trajes de princesa y superhéroes. Este año incluyeron entre sus productos kits de juguetes, de explorador, de peluquería, de repostería y de arte.

El proyecto productivo comenzó su trabajo con seis socios en Buenos Aires y creció rápidamente. En 2005 llegaban a 14 las emprendedoras que confeccionaban disfraces. Con el tiempo, Laura Gutiérrez trasladó el taller de producción a Córdoba, su provincia de origen, aunque siguió comercializando en ciudad de Buenos Aires.

A través del programa nacional de Microcrédito del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la iniciativa equipó su taller productivo con 12 máquinas nuevas, entre overlocks y rectas, y una transferizadora. A su vez, incorporaron nuevas emprendedoras, llegando a 41 personas que trabajan, entre costureras, cortadoras, vendedoras y administrativas.

“Ilusionarte” produce alrededor de 750 trajes. A partir del día del niño hasta diciembre llegan a vender 1.500 unidades por mes. Comercializan sus elaboraciones en Córdoba y Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, a través de la distribuidora mayorista de juguetes didácticos Ingenium.

OTROS EMPRENDIMIENTOS QUE CRECEN DE LA MANO DE LA ECONOMÍA SOCIAL

La cartera social promueve la economía solidaria con el objetivo de generar inclusión a través del trabajo. En este marco, emprendimientos de todo el país se desarrollan y consolidan, generando a su vez, empleo genuino y oportunidades de integración.

Esta política social se puede ver en historias como la del Centro Productivo Cavanagh, que funciona en Marcos Juárez, al sur de la provincia de Córdoba. Es una cooperativa de trabajo integrada por 10 socios que fabrican pastas frescas, pastas rellenas, tapas para empanadas, tapas para pascualinas, canelones, verduras y pollo en escabeche. Realizan viandas para hogares de ancianos y que ofrecen en diferentes puntos de la ciudad.

El proyecto productivo comenzó en enero de 2010 a partir del fortalecimiento del Ministerio de Desarrollo Social, a través del programa Manos a la Obra. Este apoyo les permitió construir su propia cocina y equiparse con un horno pizzerouna cocina industrialuna cámara frigoríficaheladerasravioleras y batidoras.

En 2013 el municipio solicitó el servicio de catering para un encuentro entre autoridades locales y referentes institucionales. De cara hacia el futuro, el Centro Productivo Cavanagh planea construir un vivero forestal y floral para el abastecimiento de las plazas de la ciudad.

Otra de las iniciativas enmarcadas en la economía social es Huerta orgánica y talabartería Monte Maíz. Está ubicada al sudeste de Córdoba y se dedica a cultivar productos orgánicos, hierbas aromáticas, orégano, tomillo, albahaca; frutas como duraznos, higos y ciruelas, oleaginosas, lechuga, repollo, achicoria, tomate, rabanito, zanahorias. También fabrican artículos de talabartería, billeteras, mates, portatermos, cintos, hilo para costura de cueros y riendas para caballos.

A través del programa Manos a la Obra de la cartera social obtuvieron el apoyo para construir y equipar el taller de talabartería y montar el invernadero, que funcionan en 1 hectárea de las 30 que tiene el complejo ecológico perteneciente a la municipalidad de Monte Maíz.

Actualmente, las personas que trabajan en el emprendimiento crecieron de 15 a 30. Además, la talabartería cuenta con un espacio de formación para las personas de entre 17 y 70 años. El predio funciona además como un centro recreativo. El público se acerca los fines de semana para saborear mates al aire libre y observar a los animales de la reserva ecológica.

Por su parte, Sayen es un emprendimiento familiar que realiza catering para eventos y fabrica productos envasados como conservas, escabeches y mermeladas naturales. Nació en 2011 como respuesta a la necesidad de trabajar de su fundadora, Susana Papalini, quien no tenía trabajo y sabía cocinar muy bien gracias a las enseñanzas de su madre. Decidió entonces realizar viandas para vender a sus vecinos, que fueron sus primeros clientes.

En 2011 Sayen, que significa “Mujer de corazón abierto” ingresó al programa Manos a la Obra, consiguiendo un freezer, una amasadora, una sobadora y una freidora industrial. Este equipamiento mejoró el nivel de producción y generó empleo para otras 2 personas más que se incorporaron como colaboradores de Sayen. También accedieron al programa de  Microcréditos de Desarrollo Social.

De esta manera, Desarrollo Social continúa apoyando a iniciativas como estas, con los valores del comercio justo y el consumo responsable. Se busca promover cambios sociales y productivos para construir una economía inclusiva y justa para todos.

Video de MDSTV

Tag Cloud Novedades

Más Información

Descargas

Normativas