Ir al contenido principal

Profesora y alumna, unidas por la misma vocación

Daniela Schenone es abogada y docente del plan FinEs. Todas las noches da clases en Berazategui a integrantes de Ellas Hacen y Argentina Trabaja, que quieren terminar sus estudios. Allí conoció a Cintia Szumik, una de sus alumnas, que ahora estudia Derecho en la universidad.
A+ A-

Según Daniela Schenone, la educación es la mejor herramienta que alguien puede dejarle a los hijos. Sin embargo, ella fue mucho más lejos y decidió ayudar a quienes no pudieron terminar la secundaria. En 2011 empezó a dar clases de cívica y derecho para alumnos del plan FinEs en Berazategui, el programa que tiene como objetivo que los mayores de 18 años que adeudan materias puedan recibir el diploma. Allí conoció a Cintia Szumik, una de sus alumnas, a quien inspiró: hoy Cintia estudia Derecho y la sigue consultando cuando tiene dudas o necesita ayuda en un trabajo práctico.

Daniela es abogada y nunca antes había dado clases. Cuando una amiga le propuso el trabajo, ella aceptó y desde entonces no paró. “Me encanta sembrar en mis alumnos la creencia de que pueden hacerlo. Cuando los veo de un año a otro me doy cuenta de que su actitud cambia: en primer año son tímidos y no participan mucho en clase, pero en segundo y tercero son personas totalmente distintas, con otra postura y otra mirada”, explicó.

A sus cursos van jóvenes y adultos que tienen pendiente terminar el secundario. Muchos de ellos son parte de Ellas Hacen y Argentina Trabaja, del ministerio, y generalmente las mamás asisten a clases con sus hijos porque no tienen dónde dejarlos. “Cuando las diferencias de edades son muy marcadas, se forman grupos de estudio y se van ayudando entre sí. Generalmente los más grandes incentivan a los más chicos cuando alguno quiere dejar”, aseguró y remarcó que la mayoría continúa porque se engancha con el estudio.

Su trabajo es mucho más que el de la docencia, es también compañera y consejera. Los alumnos le cuentan cuando consiguen trabajo, se anotan en algún curso o empiezan una carrera universitaria. Y con Cintia Szumik, Daniela tuvo una conexión especial: ella volvió a estudiar 15 años después de haber abandonado la secundaria. Cuando la terminó, quería seguir superándose y Daniela la guió. Ahora estudia derecho en la Universidad de Avellaneda.

“Nunca pensé que iba a poder ir a la facultad. Ella me aconsejó dónde podía estudiar y siempre me ayuda cuando necesito algo para un trabajo práctico o un parcial”, cuenta Cintia, que ya tiene ocho materias promocionadas y está cursando cuatro más. Daniela sigue dando clases en la escuela nocturna y en un centro comunitario del barrio. Ya no se ven todos los días, pero conservan lo que las unió: el entusiasmo por seguir creciendo y superándose.

Video de MDSTV

Tag Cloud Novedades

Más Información

Descargas

Normativas