Antonella Smart, una pequeña judoca con grandes sueños

Es chubutense, tiene 13 años y compitió en la categoría Sub 14 de judo femenino. Es su primera vez en las finales de los Juegos Nacionales Evita 2014.


Antonella Smart tiene 13 años, practica judo desde los 8 y es oriunda de Comodoro Rivadavia en la provincia de Chubut. Esta es la primera vez que participa en una final de los Juegos Nacionales Evita, que se desarrollaron hasta el 1° de noviembre en la ciudad de Buenos Aires y del 10 al 15 en Mar del Plata.

Antonella comenzó compitiendo contra una participante de Buenos Aires y ganó. Con una sonrisa impactante en su cara vislumbra la experiencia inolvidable que quedará guardada para siempre en su memoria.

Esta talentosa deportista entrena de lunes a sábado dos horas y media por día en una asociación vecinal de su localidad. Empezó a practicar judo cuando un sacerdote de una iglesia de su barrio, el padre Juan, la motivó a que aprendiera la nueva disciplina, que el mismo conocía y amaba. Con el tiempo el padre falleció y junto a sus hermanas, Antonella desea honrarlo grabando su nombre en las medallas que gane.

Me atrajo el judo por las técnicas y la defensa personal, nunca sabés lo que te va a pasar en la calle. Para practicar este deporte se necesita paciencia, motivación, respeto y humildad”, asegura la judoca. Además, destaca entusiasta, que al principio tenía mucho miedo a caer, a lastimarse, a no poder seguir practicando. Sin embargo, con el tiempo fue voviéndose más experta y obteniendo confianza: “siempre uno puede volver a levantarse”.

En noviembre de 2014, Antonella participó en el Campeonato Sudamericano de Perú junto a otras tres compañeras. Cuando sea más grande sueña con llegar a los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2018.

Los Juegos Nacionales Evita son competencias deportivas de carácter inclusivo, participativo y formativo para niños, jóvenes y adultos mayores de todo el país. Fomentan la integración y la participación deportiva con igualdad de oportunidades y contribuyen al desarrollo deportivo nacional a través de la identificación de jóvenes promesas y de la capacitación a entrenadores y formadores deportivos.

Antonella es tan solo un ejemplo de los miles de jóvenes que aman el deporte y participan en los juegos del deporte social más inclusivos del continente. Allí pueden hacer lo que les gusta, hacer nuevos amigos y crecer con igualdad de oportunidades.